En 1978, en un terreno de unos 105.000 metros cuadrados se empezó a construir el Templo de Loto, finalizado en 1986. Esta gran edificación se llevó a cabo por el Grupo ECC de Larsen & Toubro Limited y por el arquitecto Fariborz Sahba.

El templo, fue levantado en la aldea de Bahapur, en el sur de Nueva Delhi, en una zona apartada del centro de la capital de la India. Creado con el objetivo, de tener un espacio definido como un lugar para la pureza y santidad tal y como se define la flor de loto, para la cultura hindú. Durante el día a la luz del sol la monumental flor se ve blanca, y al atardecer, cobra matices violáceos, como el color de la meditación.

Si hablamos sobre la estructura del espacio podemos destacar que está formada por 27 pétalos gigantes de mármol que envuelven el espacio interior. El templo alcanza los 40 metros de altura en su recinto central. Hecho a partir de cemento blanco, mármol blanco y arena, da una imagen de pureza que, como comentábamos, es clave en este caso.

Tiene una capacidad para más de 2.000 personas y se accede a él atravesando 9 puentes situados sobre 9 estanques, simulando una flor de loto de verdad sobre en un estanque con agua. A través de estos puentes accedemos a su interior por 9 puertas distintas.

Por otro lado, el lugar está rodeado de jardines junto a los estanques que rodean el templo. La propiedad ocupa un total de 105.000 metros cuadrados.
Desde que se finalizó el templo ha obtenido varios premios arquitectónicos, por su originalidad, creatividad y autenticidad.

 

Imagen: rhproperties.es